Déficit y deuda
Cuando las Administraciones gastan más de lo que ingresan en un año, esa diferencia es el déficit, y se cubre pidiendo prestado. La deuda es lo que se debe acumulado de todos los años. Cada euro de déficit es un euro más de deuda; y la deuda crece además por lo que se pide para prestar a otros o para tener dinero en caja.
Cómo se pide prestado
Casi toda la deuda del Estado son bonos y letras del Tesoro: títulos que se venden en subasta a bancos, fondos y particulares, y que se devuelven a su vencimiento con intereses. Lo que vence se paga, casi siempre, emitiendo deuda nueva: por eso las «amortizaciones» son enormes y la deuda no baja.
Quién le debe a quién
El Estado pide para él y también para otros: presta a las comunidades (el
Fondo de Liquidez Autonómico y otros mecanismos, desde 2012;
Real Decreto-ley 17/2014) y a la Seguridad Social. Por eso la deuda de cada Administración no se puede sumar: el total de las Administraciones Públicas ya quita lo que se deben entre ellas.
El límite
Las reglas europeas y la
Ley Orgánica 2/2012 ponen el techo de la deuda en el 60 % del PIB. La que cuenta para Bruselas es la del «Protocolo de Déficit Excesivo» (PDE), que es la que usa esta página.
Deuda de las Administraciones Públicas en % del PIB, a 31 de diciembre. Fuente: Banco de España.
Intereses y devoluciones de la deuda del Estado (sección 06 «Deuda Pública» del presupuesto; obligaciones reconocidas, IGAE). No incluye los intereses de las comunidades ni de los ayuntamientos.