1. Impuestos cedidos
Las comunidades pagan la sanidad, la educación y los servicios sociales. Para eso, el sistema (
Ley 22/2009, que desarrolla la
LOFCA) les da la mitad del IRPF y del IVA que se paga en su territorio, el 58 % de los impuestos especiales (gasolina, tabaco, alcohol) y otros impuestos enteros (patrimonio, sucesiones, transmisiones…). Es su «capacidad tributaria».
2. El Fondo de Garantía
Cada comunidad pone el 75 % de sus impuestos cedidos en un fondo común, y el Estado añade dinero; el fondo se reparte por «población ajustada» (habitantes corregidos por edad, superficie, dispersión e insularidad). Las comunidades con más renta ponen más de lo que reciben; las demás, al revés. Es la principal pieza de redistribución.
3. Suficiencia y convergencia
El Fondo de Suficiencia cuadra cada comunidad con lo que tenía antes del sistema actual. Los fondos de convergencia (Competitividad y Cooperación) los pone el Estado: el de Competitividad va a las que, tras el reparto, quedan por debajo de la media o de lo que tendrían con sus propios impuestos; el de Cooperación va a las de menos renta o población en declive.
4. Dos años tarde, y dos fuera
Durante el año, el Estado adelanta «entregas a cuenta» con una previsión; dos años después, con la recaudación real, se hace la liquidación y se paga la diferencia. País Vasco y Navarra no están: tienen su propio sistema (Concierto y Convenio), recaudan sus impuestos y pagan un cupo al Estado.
«Índice» = financiación efectiva por habitante ajustado, con la media de las 15 = 100. «Índice con sus impuestos» = lo mismo, pero solo con su capacidad fiscal (lo que recaudarían sus impuestos cedidos). Fondo de Garantía: en verde lo que recibe, en rojo lo que aporta.